Os habéis preguntado alguna vez que quiere decir la palabra AOVE, hoy os desvelamos qué es y que significan estas siglas.

En primer lugar decir que AOVE es un acrónimo que viene de las siglas de Aceite de Oliva Virgen Extra.

A que esto ya os suena más.

De aquí a hace muy poco tiempo esta palabra solo se usaba por los profesionales que trabajaban en este sector.

No obstante, como consumidores potenciales de acetite de oliva, cada vez más vamos adquiriendo este vocabulario más especializado.

Cabe señalar que AOVE o Aceite de Oliva Virgen Extra hace referencia a la calidad superior de un aceite de oliva.

Debemos tener en cuenta que AOVE no es un aceite de oliva y ya, ni siquiera un aceite de oliva solo virgen, cuando hablamos de Aceite de oliva virgen extra vamos mas allá, tenemos que retroceder incluso hasta la aceituna.

Cuando nos referimos a AOVE hablamos de unas aceitunas de olivar de calidad superior, ya que es el zumo de dicho fruto el que hará que este aceite también lo sea.

No cualquier aceite puede optar a esta designación, sino que serán catadores profesionales los encargados de decidir si así lo merece y está a la altura.

Lo que debemos dejar muy claro es que AOVE y Aceite Oliva Virgen Extra es lo mismo.

Si un aceite pone Virgen Extra se traduce en que esas aceitunas son las mejores que se pueden cosechar desde la almazara.

Para que estos aceites sean Extras, tienen que cumplir una serie de requisitos indispensables.

¿Todos los aceites de oliva son virgen extra?

No, no todos los aceites de oliva son virgen extra.

Si no somos expertos es fácil que nos despistemos ya que son muchos los productos existentes en el mercado en lo que a aceites de oliva se refieren.

Solo si conocemos las condiciones que hacen a un aceite excepcional en sabor, podremos ver las diferencias entre todos ellos.

Consejo para diferenciar un buen AOVE

En primer lugar no debemos dejarnos llevar simplemente porque ponga virgen extra en la etiqueta, sino ir más allá, buscar lo natural de esta marca.

Es importante fijarse si la marca es conocida, si tiene presencia (web, redes sociales, blog), si otros consumidores hablan bien de ella.

Conocer también sus instalaciones, su almazara y sus productos es básico para que podamos obtener un buen aceite de oliva virgen extra para nuestra cocina.

No debe importarnos tanto la procedencia del producto, ya sea de Extremadura, Jaén, Córdoba… Lo importante es saber que el producto que nos están vendiendo es realmente lo que es.