Somos muchos los que andamos buscando la excelencia en todo lo que nos rodea, por ello, hoy nos centraremos en resolver la siguiente cuestión, ¿cómo saber cuál es el mejor aceite de oliva? ¿Es puro?

¿Cómo saber qué aceite de oliva es el mejor? ¡Descúbrelo!

Evidentemente como consumidor buscamos un producto de calidad que satisfaga nuestros exquisitos gustos, al mismo tiempo que no sea un gasto excesivo para nuestros bolsillos.

Partiendo de ahí os diremos que un aceite de oliva bueno no tiene porque ser el más caro ni el menos accesible.

Cómo saber cuál es el mejor aceite de oliva

Debemos señalar que, al igual que con los vinos, todos los aceites de oliva no tienen la misma calidad, así como todos los aceites de oliva virgen extra no son iguales.

El hecho de que un aceite tenga en su etiqueta el apellido virgen extra no es condición suficiente para afirmar que ese aceite de oliva sea bueno.

Actualmente las empresas del sector se centran en los diseños de las botellas y en proporcionar al aceite un color más verde con el fin de llamar la atención del consumidor.

No obstante, la calidad de un buen aceite de oliva va mas allá que la botella y el color del producto.

Cómo saber si el aceite de oliva es puro

Para saber si estamos ante un producto de calidad, debemos tener en cuenta unas serie de puntos.

1.- Confianza

Debemos confiar en el etiquetado, aunque eso nos suene un poco mal.

Tenemos que fijarnos en que la etiqueta ponga Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) y se haya producido con primera extracción en frío.

Evidentemente, el aceite virgen extra es de mayor calidad. Podemos encontrar también otros aceites etiquetados como Virgen así como aceites catalogados como suaves o intensos, pero sin la definición de Virgen Extra.

También para resolver nuestra duda de cómo saber que aceite de oliva es el mejor debemos ver que en el etiquetado   venga que él mismo se ha elaborado con la “primera extracción en frío”, lo cual se traducirá en que ese producto es de primerísima calidad.

Debemos evitar aquel aceite de oliva que haya sido “prensado”, y ello es porque la forma antiguamente de elaborar el aceite era a través de máquinas tradicionales de prensado, las cuales pueden llegar a producir oxidación en el líquido, cosa que las máquinas modernas de acero inoxidable evitan.

2. Picor en la garganta

Si probamos el aceite de oliva directamente, deberíamos notar que pica. En concreto, una sensación picante en la garganta que te provoca la tos.

Ese picor proviene de los polifenoles, los cuales, en el aceite de oliva son antioxidantes naturales y proceden de la propia aceituna.

Estos polifenoles se pierden con el refinado, de modo que no encontraremos esta sensación de picor en aceites de oliva de baja calidad.

En resumen, que un aceite de oliva pique en la garganta es una cualidad positiva.

3. Sabor

El color de un aceite de oliva no es un indicador de calidad, pero sí el sabor.

Los catadores de aceite lo hacen en vasos oscuros que ocultan el color del mismo, ya que lo que se analiza son los aromas del aceite de oliva y la sensación en la boca.

En boca, es muy importante que encontremos el amargor ya que es un sabor característico del aceite obtenido de aceitunas verdes o en envero.

Además, la acidez característica de un buen aceite de oliva está cerca del 0,1,y a mayor acidez, menos calidad.

Estas son algunas claves a tener en cuenta para poder saber si un aceite de oliva es bueno, no obstante, la mejor forma de averiguarlo es probando y comparando, y en todo caso, dejarnos llevar por opiniones fiables de terceros.